Textos, quejas y sonrísas de un insulso -y a la vez inutil- anonimo comediante y actor.
¿Qué es Serpiente Libre?
Un día vine aquí y me harté de las poses, presunsiones y mentiras. Le quité toda la basura a mi cabeza y llené los huecos con besos de quien está siempre a mi lado. Vengo aquí a quejarme y me vale madres si tengo o no un stylesheet. Bienvenidos a esta cosa, quedese si le gusta lo vulgar.
Esta historia inaugura una serie de posts bastante familiares y personales que… bueno. Ya saben.
Ya sabes, te lo dije. Abrir los ojos y encontrar tu rostro reposando sobre mi hombro es la imagen más tierna y sexy de la que un hombre puede jactarse. Así, de plano; con tus ojos cerraditos, tu aliento en mi cara, los pliegues de tu cuerpo ensimismados en si mismos, ocultos del frío, el sol y la tristeza.
Así eres tú por las mañanas, tan tú, tan tú misma. No cargas careta alguna, no te obligas a ocultarte bajo la sombra de una actitud indiferente y misteriosa. Eres solo tú, tú misma. Aquella que encontré un día ante mi propio asombro e inconciencia. La misma que, al bajar del avión, se escondió detrás del bullicio y la gente para reírse secretamente de mi. Ella, a quien besé de inmediato tan pronto se materializó frente a mi.
Ya, te decía. Así son mis mañanas. Encontrarme frente a ti, en esos 10 minutos de impaciencia, son mi pan de cada día. Quiero seguir mirando tu rostro y que no avance el reloj. Quiero que las heridas sanen, que ese rostro de inocencia permanezca al abrir tus ojos, que te quedes conmigo, así, de esa manera, por hoy y por siempre, por lo que nos reste de vida.
Todos los días me pregunto a dónde irás en tus sueños, qué te dirán de mi. ¿Aún tendrás las mismas pesadillas? ¿De qué humor irás a levantarte? ¿Cuántas veces me dirás te amo antes de pararme y salir?
Lo he pensado y creo secretamente que algún día te quedarás así, con ese rostro de felicidad que te cargas antes de que comiencen nuestros días, antes de la rutina y el ataque. Creo y confieso, que lo espero, que aunque sé que la felicidad absoulta no existe -tú me lo enseñaste, si que podemos seguir juntos, así; como en las mañanas, sin caretas ni maquillaje.
Me paro, me visto, hago lo mismo con el pequeño que ya tiene su tiempo gritando, saltando y jugando tazos en nuestra cara. Te beso, un te amo, preparar los libros escolares de nuestra más grande ilusión, y a salir de aquí. Regreso, te miro, otro beso y un te amo aún más grande, al oído. Ya vendré nuevamente para cubrirte con mi cuerpo el frío y dormir un rato más… un poco más.
No sé si lo has notado, pero decirte que te amo, a cada mañana, es algo que nunca se me pasa.
Darlo todo,
perderlo todo,
sucumbir ante
las migajas del tiempo.
Decirlo todo,
cubrirlo todo,
compartir con la muerte,
el por qué de un regreso;
amarlo todo,
teñirlo todo,
del rojo impaciente,
de nuestros besos;
y al final… amarnos todo,
vivirnos todo,
sentir que fue nuestra,
esta decisión.
Quítame el pan, si quieres,
quítame el aire, pero
no me quites tu risa.
No me quites la rosa,
la lanza que desgranas,
el agua que de pronto
estalla en tu alegría,
la repentina ola
de plata que te nace.
Mi lucha es dura y vuelvo
con los ojos cansados
a veces de haber visto
la tierra que no cambia,
pero al entrar tu risa
sube al cielo buscándome
y abre para mi todas
las puertas de la vida.
Amor mío, en la hora
más oscura desgrana
tu risa, y si de pronto
ves que mi sangre mancha
las piedras de la calle,
ríe, porque tu risa
será para mis manos
como una espada fresca.
Junto al mar en otoño,
tu risa debe alzar
su cascada de espuma,
y en primavera, amor,
quiero tu risa como
la flor que yo esperaba,
la flor azul, la rosa
de mi patria sonora.
Ríete de la noche,
del día, de la luna,
ríete de las calles
torcidas de la isla,
ríete de este torpe
muchacho que te quiere,
pero cuando yo abro
los ojos y los cierro,
cuando mis pasos van,
cuando vuelven mis pasos,
niégame el pan, el aire,
la luz, la primavera,
pero tu risa nunca
porque me moriría.
No sé, si dejarte ir,
si será suficiente,
si te alcanza pa’l respiro,
o estarás de nuevo aquí.
Solo sé que quiero estar contigo…
No sé, si dejarselo al destino,
o planear una vez más la manera,
de aferrarte junto a mi;
de darte en un abrazo
las mil y un razones,
por las que debes quedarte aquí, conmigo.
Solo sé que quiero estar contigo…
No sé, si mi amor será suficiente,
si el madrugar, si el despertar, si el estar
al pie del cañón sin titubear…
si algo me valdrá pa’ que te quedes…
Solo sé que quiero estar contigo…
solo sé que quiero estar contigo…
Y que nos lanzamos con todo y frío invernal a La Stazzione (era así?) por una tacita del café Geisha, varietal Panameño de sabor agrídulce y olor a Jazmín que nos ganamos vía Facebook. La verdad es que, qué buen café!, aunque como le comentaba a @daleformat, definitivamente no para tomarlo todos los días. Yo, que soy amante del café, que siempre lo tomo oscuro y últimamente, en tacita de barro (de mi suegra, heh!) la verdad es que lo disfruté bastante, más debo decir que me decanté más al final por una variedad de chocolate belga con café mexicano… exquisito!
De ahí le caímos con los twitteros de la región al folloween, evento donde, aunque nos pusieron mal la pista, demostramos que por locuras nadie nos detiene y terminamos solitos en el escenario cantando La chispa adecuada de Heroes. La verdad es que la cantante en cuestión era @noesh pero al final, por qué sé yo, terminó invitandome al escenario mismo que acepté sin titubear. ¿Yo? ¿Cantar? ¿Con mi amor? ¿Dónde firmo?!
Al final… @belen_cg nos echó porras ante la soledad de fans que nos gritaron. Lindo detalle, eh!
El resto de la semana ha sido genial por un lado, pues me la he pasado, como es de esperarse, con mi amor. Por el otro, las noticias regias no han sido del todo alentadoras, dos amigos han muerto ya en mi ausencia (lo cual merece post aparte) y ya me está entrando el miedo… Además, tengo saldo negativo en mi cartera y los billetes no hacen aparición sino hasta el fin de semana, no sé si llego, no sé si llego…creo que intentaré caminar de regreso de dejar al enano!
La vida va y viene. Mañana será un día de duros contrastes. Yo me dispongo a correr a hacerme bolita al único lugar donde la tranquilidad parece tener espacio, aún y después de días complicados y retrasos constantes…
¿Adivinen quiénes tendrán muchos hijos multiculturales?
Amame, cuanto puedas,
cuanto te alcance el destino,
amame, sin barreras,
dejate venir dentro de mi.