Un día cualquiera…
Me aburrí de las poses y demás parafernalia extra a la que ha zucumbido mi vida desde que esta idea nació… Se me antojó quedarme sin un stylesheet rebuscado, un logotipo empresarial, una imagen mamona de absurdo politico actor, empresario diseñador y comiquero que no soy ni quiero ser.
Le cambié las agujetas a mis inexistentes tennis y escuché una voz que me decía que debía -de una vez por todas- darle vida nueva a todo esto.
Dicha voz resultó no venir de mis entrañas sino de cierta figura admirable que idolatro con un patetismo de los de ley. A veces me siento como testigo de Jehova, de esos ahuevados. Terco.
Total, las cosas son como son.
Se me antojó dejar la censura. Gritar desde el fondo de mis entrañas -las mías, “deadeveris”- que hay días como hoy en que aunque estoy tan lejos, pasar el tiempo junto al amor de mi vida me hace inmensamente feliz. Decir por ejemplo que no valgo madres. Decir por ejemplo que un día cagué mi vida y hoy pataleo contra lo que se me ponga enfrente por recuperar lo perdido.
Decir por ejemplo que aunque no te guste, me leas y me espíes, la señora de los tacos no es tan cool como yo.
Este blog vuelve a ser tan mío como se supone debió de serlo desde el principio.
Bienvenidos por ya no sé qué ocasión.
Categorías: breves
Etiquetas: new life, sin censura, uncensored
Comentarios: 4 Comentarios.
t e r c o .
Te presionare hasta que hagas de este lugar algo menos genérico y mas de ti.
Presioname, baby!
Que bueno que andas de regreso… Mucha surte en este “nuevo regreso”
@Msoto
Ey! no sabía que pasabas aún por acá!
Saludos y gracias!


